julio 20, 2026 1:52 pm
El arroz campero es una de esas recetas que resumen a la perfección el alma de la cocina andaluza: producto de temporada, sabor honesto y una tradición de campo transmitida de generación en generación. Nace en las cortijadas del sur, se cocina en paella grande para compartir y tiene un secreto que lo distingue de cualquier otro arroz: un chorrito de vino de Jerez que se añade al sofrito y que le da ese fondo tostado y ligeramente dulzón imposible de imitar.
Te contamos su historia, la receta paso a paso y por qué el arroz campero andaluz es mucho más que un plato: es una forma de entender la mesa jerezana.
Origen del arroz campero andaluz
El arroz campero tiene su origen, como su propio nombre indica, en el campo. Fue durante siglos el plato de aprovechamiento de las cortijadas y ventas andaluzas: se cocinaba con lo que había en el corral, pollo, conejo, cerdo, las verduras del huerto de temporada y el arroz que se guardaba en la despensa. Un guiso de una sola paella, para servir en el centro de la mesa y comer directamente de ella.
Con el paso de los años, cada zona de Andalucía fue adaptando la receta a sus productos. En el Marco de Jerez y en la campiña gaditana, la variante local incorporó el ingrediente que ha convertido este arroz en algo singular: un vasito de vino de Jerez, generalmente Fino o Amontillado. Esta versión se conoce popularmente como arroz al Jerez y es la que hoy se sirve en los mejores restaurantes de la provincia.
El toque jerezano: el vino en el sofrito
Aquí está el gran diferencial de la versión andaluza-jerezana: un vasito de Fino o Amontillado añadido al sofrito, justo después de sellar la carne. El alcohol se evapora en pocos segundos, pero sus aromas y azúcares se quedan integrados en el fondo del guiso.
¿Qué aporta el vino de Jerez al arroz campero?
- Notas tostadas y almendradas (si usas Fino) o profundidad de frutos secos y madera noble (si eliges Amontillado).
- Un fondo umami que redondea el sofrito y realza el sabor de las carnes de corral.
- Un ligero dulzor natural procedente de los azúcares residuales del vino, que caramelizan con el calor y aportan cuerpo.
Este mismo principio, el vino de Jerez como potenciador aromático en la cocina, es una constante en la gastronomía del Marco. Lo encontramos en los adobos, en los guisos de cola de toro, en los riñones al Jerez y, por supuesto, en el arroz campero.

Receta del arroz campero: qué lleva
La gran ventaja del arroz campero es su flexibilidad: admite variaciones según lo que haya en la despensa. Pero hay un núcleo de ingredientes que definen la receta clásica andaluza. Estas son las cantidades y proporciones para 4 comensales.
Ingredientes clave (para 4 personas)
- 400 g de arroz redondo o bomba (variedades que absorben bien los sabores).
- 400 g de carne mixta: pollo de corral, magro de cerdo y/o conejo troceados.
- 1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 2 tomates maduros rallados, 3 dientes de ajo, 100 g de guisantes y verduras de temporada al gusto (alcachofas, judías verdes, zanahoria).
- 100 ml de vino de Jerez (Fino o Amontillado).
- 1,2 litros de caldo de pollo casero, caliente.
- Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, unas hebras de azafrán y 1 cucharadita de pimentón dulce.
- Opcional: una ramita de romero o tomillo para el aroma final.
Pasos para conseguir el mejor arroz campero
- Sella la carne. Sofríe las carnes en la paella con un chorro generoso de aceite de oliva a fuego medio-alto, hasta que estén doradas. Reserva.
- Prepara el sofrito. En la misma paella, añade el ajo picado y los pimientos en dados pequeños. Cuando estén tiernos, incorpora el tomate rallado y cocina 5 minutos hasta que reduzca.
- Añade el vino de Jerez. Vuelve a incorporar la carne. Vierte el vasito de Fino o Amontillado, sube el fuego y deja que el alcohol se evapore durante 2 minutos.
- Incorpora las verduras y especias. Añade los guisantes, el resto de verduras, el pimentón y el azafrán. Remueve todo y da un par de vueltas para que se integre.
- Rehoga el arroz. Añade el arroz y remueve 1 minuto para que se impregne del sofrito.
- Añade el caldo. Vierte el caldo caliente (recuerda: doble volumen que el arroz para un campero seco, más si lo quieres caldoso). Prueba de sal.
- Deja cocer 8 minutos a fuego fuerte y otros 8-10 a fuego medio-bajo, sin remover.
- Retira del fuego, tapa con un paño limpio y deja reposar 5 minutos antes de servir. Ese descanso es la diferencia entre un arroz bueno y uno memorable.
Como aperitivo, la tradición gaditana manda: unos taquitos de cazón en adobo bien fritos, crujientes por fuera y jugosos por dentro. El contraste entre el vinagre del adobo del cazón y las notas tostadas del arroz al Jerez es, sencillamente, un homenaje al verano andaluz.
Preguntas frecuentes sobre el arroz campero
¿Qué carne se usa para el arroz campero?
La tradición andaluza combina carnes de corral: pollo, conejo y magro de cerdo. Es común usar una mezcla de dos o tres para dar más profundidad de sabor. El pollo aporta jugosidad, el conejo un matiz de caza suave y el cerdo (idealmente ibérico) sabor y grasa infiltrada. También hay versiones con solo pollo, conocidas como arroz con pollo estilo andaluz, igualmente deliciosas.
¿Es lo mismo el arroz campero que la paella?
Comparten técnica y utensilio (la paella o paellera), pero no son lo mismo. La paella valenciana lleva conejo, pollo y verduras concretas (garrofón, judía verde), sin vino de Jerez. El arroz campero andaluz incorpora el vasito de vino jerezano y admite mayor variedad de verduras de temporada y carnes de corral. El resultado es un arroz con un perfil aromático más redondo y ligeramente más dulce.
¿Se puede hacer arroz campero caldoso?
Sí, y es una variante muy jerezana. Para preparar un arroz caldoso andaluz, basta con triplicar el volumen de caldo (en lugar del doble) y cocer a fuego más suave. En este caso, conviene servir inmediatamente para que no se pase la textura del grano. Es perfecto para meses templados o como plato único de sobremesa larga.
¿Qué vino de Jerez utilizar?
El Fino aporta notas más frescas y almendradas: ideal para arroces con pollo o pescado. El Amontillado da un fondo más profundo y tostado: perfecto para arroces con conejo, cerdo ibérico o setas. Ambos son elecciones acertadas; la diferencia está en el matiz final.
Vive los arroces de Jerez en Casa Fundador este julio
Si quieres descubrir el arroz campero y otras joyas del recetario jerezano en el corazón de una bodega histórica, este julio es tu mes. Como parte de la programación de Jerez, Capital Española de la Gastronomía 2026, Casa Fundador dedica todo el mes de julio a los arroces de Jerez: platos tradicionales con producto local, sofritos con vino jerezano y ese hilo conductor que es el brandy de la casa.
Un homenaje al producto, a la tradición y a esa cultura de la sobremesa que, en Jerez, se vive como en ningún otro lugar.
Entradas relacionadas
Categorised in: actualidad, blog
This post was written by Almudena Alonso




Comments are closed here.